lunes, 17 de agosto de 2009

14

Nada más fuerte que la intuición y ese número que rondó mi cabeza como hormiga durante días y días hasta que finalmente lo elegí. Tenía muchas opciones, quizá más de cincuenta. Eso del melate es un asunto caprichoso. Elegí, además del 14 otras cinco. Mi sorpresa fue descubrir que entre los números que salieron figuraba el 14. He ahí pues, no gané nada o quizá sí. Gané un poco de fe, gané un símbolo, gané una señal, un toque del más allá que apareció en mis ojos como diciéndome, sigue tu camino.